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Pensa en verde
Por
J£Ø®
flor@foro-virtual.com.ar
Cuando el último árbol
haya sido talado, cuando el último río haya sido
contaminado, cuando el último pez haya sido pescado,
recién el hombre se dará cuenta que no puede comer su
dinero.
Desde que era pequeña, me interesaban las cosas sobre
ecología y cuidado del medio ambiente. Como siempre fui
bastante nerd, leía todo lo que tenía al alcance, y esos
temas estaban entre mis favoritos. Además siempre me
interesaron la investigación y la ciencia. Me veía en el
futuro trabajando con guardapolvo blanco en un
laboratorio. No sabía muy bien haciendo qué, pero sabía
que eso era lo único que quería, para mí, para mi vida.
Si hasta fantaseaba con un invento genial para el
planeta algo que nos “salvara” y hasta el Premio Nobel!
¡Qué ideas que uno tiene cuando es chico!
Como recién les contaba (antes de desviarme para
cualquier lado como siempre lo hago) leía, leía, leía. Y
trataba de memorizar cada dato:
Tiempos de degradación: lata de gaseosa 10 años, chicle
masticado 5, vaso descartable 1000 años, muñeca de
plástico 300, un par de zapatillas 200, una colilla de
cigarrillo 1 a 2 años, 1 envase tipo tetra-brick 30,
lata de aerosol 30, un corcho plástico más de 100, el
papel 1 año.
Cuando iba creciendo, me daba cuenta que estos datos
(además de después mezclarse en mi cabeza para recordar
todo cambiado) no servían para nada. ¿Por qué? Porque si
yo se los contaba a alguien (muy al estilo Lisa Simpson)
obtenía respuestas como “uno mas, uno menos, no hace
nada al planeta”, “un poco de basura no hace mal a
nadie”, “para qué me voy a preocupar si todos hacen
igual que yo, y nadie hace nada bueno!”, “tengo cosas
más importantes que hacer que cuidar al planeta”. Al
recibir estas devoluciones ante lo que para mí era
básico y vital, decidí dejar las estadísticas atrás y
hacerlo sola por mis medios, cuidar como podía.
En mi ciudad (Rosario, Santa Fe) hace algunos años,
habían lanzado el Programa Separe que consistía en algo
muy simple que muchísimos países lo practican hace rato:
la separación de residuos desde el origen reciclables
con los no reciclables. La Municipalidad tenía gente que
pasaba casa por casa, repartía folletos y bolsas de
residuos verdes para tal fin. ¿Adivinen qué pasó con
todo eso? ¡NADA! Porque nadie se ocupo de ello como
debía.
Yo creo que acá no se trata de políticas de estado. Si
podría pasar el camión para recoger los residuos que
NOSOTROS, la comunidad, separamos. Pero principalmente,
la educación, como siempre, empieza por casa. Lo que
pasa en la familia es la base del comportamiento que
tenemos luego como adultos. No cuesta nada poner nuestro
pequeño granito de arena al mundo en el que vivimos.
¡Las generaciones que vienen nos lo van a agradecer!
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